La repentina marcha de Alierta

A punto de cumplir los 71 años, viudo desde el 5 de abril del pasado año, tras casi 16 en la presidencia de Telefónica y 20 sentado en su Consejo de Administración, Cesar Alierta Izuel ha decidido abandonar el gobierno de la multinacional española, en un movimiento que la mayoría de analistas consideran natural, pero que no está exento de connotaciones profesionales y políticas, todo ello trufado y salpicado por un proceso judicial en el que se investiga la participación de Telefónica y Lazard en el caso Rodrigo Rato, impulsor directo del ascenso de Alierta a la presidencia cuando era vicepresidente segundo del gobierno y ministro de Economía con Aznar. Sigue leyendo