Aunque el margen de la política monetaria se reduce, el BCE sigue estirando el chicle

Aunque el sistema nada en la abundancia de liquidez y el capo di tutti capi, Mario Draghi, ha dicho por activa y por pasiva que la política monetaria expansiva tiene un límite y que la política monetaria por sí sola no funciona, el BCE cumplía con lo esperado y lo anunciado por los mercados y tomaba la decisión, en su último Consejo de Gobierno del año, de prolongar el programa de compra de deuda que vencía en marzo del año que viene, al menos hasta diciembre de 2017, con lo que el volumen total del programa de compra de activos del BCE alcanzará los 2,3 billones de euros, sin que por el momento se haya conseguido avanzar en los objetivos de inflación del BCE (2%) o en que el crédito dé muestras de alegría digna de consideración. Sigue leyendo

Cada vez se hace más patente la insuficiencia de la política monetaria

as recientes declaraciones del vicepresidente de la Fed, Stanley Fischer, afirmando que los cuatro principales factores que están provocando que los tipos de interés se mantengan en niveles reducidos son el bajo crecimiento, la evolución demográfica, menores niveles de inversión y ralentización del crecimiento exterior, hace que las actas de la última reunión del FOMC del 21 septiembre cobren más interés de las que habitualmente tienen, al reflejar no solo por un aumento significativo de las opiniones a favor de subir los tipos oficiales en EEUU, sino también por la existencia de un debate intenso en torno a cómo interpretar la dinámica que subyace a las variables que definen sus objetivos, la tasa de paro y la inflación. Sigue leyendo

Política monetaria del BCE: dos caras de una misma moneda

La política ultra-expansiva del BCE y de su presidente Draghi de reactivar la economía de la eurozona y facilitar el cumplimiento de su objetivo de estabilidad de precios, que sitúa su meta en el 2%, está suponiendo un fuerte impulso al consumo de las familias, pero coloca a la banca europea como la gran damnificada, que se las ve y se las desea para conseguir unos mínimos niveles de rentabilidad, lo que ya ha empezado a cobrarse sus primeras víctimas entre las propias entidades financieras y entre los ahorradores, lo que ha sido suficiente motivo para que el presidente del BCE y el ministro de Finanzas de Alemania, Schäuble, hayan intercambiado duras criticas. Sigue leyendo

Cuando la política monetaria del BCE puede sustituir a los gobiernos nacionales

Hace una semana, el influyente economista jefe del Banco Central Europeo (BCE) y miembro de su Comité Ejecutivo, el alemán Peter Praet, se descolgaba, pese al rígido protocolo del BCE en materia de declaraciones públicas, con unas manifestaciones en las que señalaba que el BCE no sólo podría seguir bajando el tipo de interés del crédito, sino también “imprimir dinero nuevo” y entregarlo directamente a las familias, se supone que para aumentar el consumo. Sigue leyendo

Ni la economía de EEUU ni las del Eurogrupo permiten aventurar una nueva recesión

El mundo económico está profundamente dividido sobre si nos enfrentamos o no a una nueva recesión y unos y otros manejan suficientes y sólidos argumentos como para que las dudas sobre este asunto sean disipadas con facilidad.
No se oculta, en ningún caso, que aunque hay datos que avalan un cierto riesgo de recesión, siempre basados en China y en los emergentes, no es menos cierto que los fundamentos económicos en los países desarrollados son sólidos y no se han generado excesos en la economía (ni calentamiento ni apalancamiento) cuya corrección se perciba como inminente. Sigue leyendo