Sabadell y Bankia: la Bolsa marca la diferencia

La morosidad bancaria continúa dando signos de mejora, en un entorno marcado por el desapalancamiento de los hogares y de las empresas, como lo demuestra que el saldo de dudosos en mayo experimentara una caída del 18,3% hasta 121.865 millones cuando el crédito al sector privado ese mismo mes descendió un 5,2% en mayo hasta 1.231.716 millones de euros. Sigue leyendo

Ni la economía de EEUU ni las del Eurogrupo permiten aventurar una nueva recesión

El mundo económico está profundamente dividido sobre si nos enfrentamos o no a una nueva recesión y unos y otros manejan suficientes y sólidos argumentos como para que las dudas sobre este asunto sean disipadas con facilidad.
No se oculta, en ningún caso, que aunque hay datos que avalan un cierto riesgo de recesión, siempre basados en China y en los emergentes, no es menos cierto que los fundamentos económicos en los países desarrollados son sólidos y no se han generado excesos en la economía (ni calentamiento ni apalancamiento) cuya corrección se perciba como inminente. Sigue leyendo

Cuatro años después, España sigue sin hacer los deberes

En contra de una muy extendida teoría, muy apreciada en los mercados bursátiles, que aconseja que “el ultimo duro se lo lleve otro”, los mercados de deuda están dispuestos a llevarse no solo el último duro, sino hasta la honra de países como España o Italia, importándoles un bledo el grado de desestabilización al que están sometiendo al proyecto político de la vieja Europa. Sigue leyendo

De todo menos tranquilidad en los mercados europeos

El anuncio de recorte de tres escalones del rating de la deuda griega por parte de Fitch; la perspectiva negativa para el rating de Italia por parte de S&P, la perspectiva negativa para Bélgica por parte de Fitch, la puesta en revisión por parte de Moody’s del rating de 14 entidades británicas, y los resultados de las elecciones en España, pusieron mayor presión sobre los diferenciales de la región y demasiadas dudas sobre la evolución de la recuperación de la zona euro. En Grecia, el gobierno ha adoptado un quinto paquete de medidas de ajuste, necesario para la concesión del siguiente tramo de ayuda UE/FMI, con el foco puesto en la aceleración de las privatizaciones.
Por su parte, el primer ministro Papandreu ha declarado que sin la ayuda del Unión y del FMI, Grecia quebraría, mientras que el FMI afirmaba que se negará a entregar su parte de ayuda si la Eurozona no se comprometía a cubrir las necesidades de financiación griegas en 2012.
Un momento clave será la presentación del siguiente informe de progreso de la reformas en Grecia, que puede hacerse público en un par de semanas. Mientras el informe llega, se mantienen las declaraciones que muestran la posición antagónica respecto a la reestructuración de la deuda griega: las autoridades de la UE parecen estar considerando la opción de un alargamiento de plazos, mientras el BCE calificaba como un “escenario de horror” una reestructuración de cualquier tipo, indicando que la única solución para Grecia es el cumplimiento del plan de austeridad.