Arrecia el debate sobre si las políticas monetarias expansivas han tocado fondo

Tras la decisión unánime del Banco de Inglaterra de mantener su tipo de interés de referencia en 0,25% y el programa de compra de activos en 435.000 millones de libras en la última reunión, los mercados mundiales viven pendientes de la decisión de la Fed y del BCE sobre sus respectivos tipos de interés, cuyo aumento depende, casi exclusivamente, de la evolución de inflación, tanto en EEUU como en la Eurozona, lo que viene a ser el reconocimiento de un fracaso de los dos bancos centrales, aunque el fracaso parece ser mayor para Draghi que para Yellen en la medida en que, mientras la Fed tiene como razón de ser promover el pleno empleo y lograr la estabilidad de precios, el BCE tiene como exclusiva función situar la inflación en torno al 2% y en función de esos objetivos se han adoptado diferentes tipos de medidas. Sigue leyendo