Trump: no es lo mismo predicar que dar trigo

Puede que sea sexista, xenófobo, populista o un loco dirigiendo un manicomio, incluso puede que si viera a la periodista Mariló Montero por Manhattan “la azotaría hasta que sangrase…” como le hubiera gustado hacer a Pablo Iglesias con el silencio cómplice de buena parte de las feministas españolas, pero lo cierto es que pese a las descalificaciones de la progresía “intelectual” europea, Donald Trump, con el reconocimiento público de Clinton y Obama, se ha convertido en presidente electo de Estados Unidos, tras superar a su contrincante, la ex Primera Dama, Hilary Clinton, en unos comicios electorales democráticos, repletos de garantías y transparencia y ha llevado la incertidumbre a los mercados mundiales, hasta el punto de que los futuros del Dow Jones indicaban inicialmente una caída de 833 puntos, superando los récord registrados tras el desplome de Lehman en 2008, y tras los atentados terroristas del 11S. Sigue leyendo