Aunque el margen de la política monetaria se reduce, el BCE sigue estirando el chicle

Aunque el sistema nada en la abundancia de liquidez y el capo di tutti capi, Mario Draghi, ha dicho por activa y por pasiva que la política monetaria expansiva tiene un límite y que la política monetaria por sí sola no funciona, el BCE cumplía con lo esperado y lo anunciado por los mercados y tomaba la decisión, en su último Consejo de Gobierno del año, de prolongar el programa de compra de deuda que vencía en marzo del año que viene, al menos hasta diciembre de 2017, con lo que el volumen total del programa de compra de activos del BCE alcanzará los 2,3 billones de euros, sin que por el momento se haya conseguido avanzar en los objetivos de inflación del BCE (2%) o en que el crédito dé muestras de alegría digna de consideración. Sigue leyendo

Arrecia el debate sobre si las políticas monetarias expansivas han tocado fondo

Tras la decisión unánime del Banco de Inglaterra de mantener su tipo de interés de referencia en 0,25% y el programa de compra de activos en 435.000 millones de libras en la última reunión, los mercados mundiales viven pendientes de la decisión de la Fed y del BCE sobre sus respectivos tipos de interés, cuyo aumento depende, casi exclusivamente, de la evolución de inflación, tanto en EEUU como en la Eurozona, lo que viene a ser el reconocimiento de un fracaso de los dos bancos centrales, aunque el fracaso parece ser mayor para Draghi que para Yellen en la medida en que, mientras la Fed tiene como razón de ser promover el pleno empleo y lograr la estabilidad de precios, el BCE tiene como exclusiva función situar la inflación en torno al 2% y en función de esos objetivos se han adoptado diferentes tipos de medidas. Sigue leyendo

Política monetaria del BCE: dos caras de una misma moneda

La política ultra-expansiva del BCE y de su presidente Draghi de reactivar la economía de la eurozona y facilitar el cumplimiento de su objetivo de estabilidad de precios, que sitúa su meta en el 2%, está suponiendo un fuerte impulso al consumo de las familias, pero coloca a la banca europea como la gran damnificada, que se las ve y se las desea para conseguir unos mínimos niveles de rentabilidad, lo que ya ha empezado a cobrarse sus primeras víctimas entre las propias entidades financieras y entre los ahorradores, lo que ha sido suficiente motivo para que el presidente del BCE y el ministro de Finanzas de Alemania, Schäuble, hayan intercambiado duras criticas. Sigue leyendo

La Fed sigue siendo más eficaz que el BCE

La decisión de la última reunión de la Fed de mantener sus tipos de interés, a la vez que interpretaba que la economía sigue dando señales de expansión, sobre todo en el mercado laboral y el residencial, en ningún caso exenta de riesgos que provienen del debilitamiento de las economías exteriores y de la volatilidad de los mercados financieros, alentaba una depreciación del dólar, a la vez que el índice S&P500 cerraba en máximos anuales volviendo a los niveles de inicio de ejercicio. Sigue leyendo

Draghi vuelve a la carga y se lo pone más crudo a los bancos

Un análisis pormenorizado de la política monetaria del BCE y del complejo entorno al que se ve sometido la Eurozona, pone de manifiesto la necesidad de implementar un conjunto de políticas al nivel de los retos y riesgos a los que hace frente la zona euro, como son una política fiscal más favorable al crecimiento (donde haya margen), unas reformas estructurales que generen confianza y una política monetaria más expansiva. Sigue leyendo