A la búsqueda de alternativas de inversión

Con una rentabilidad de los depósitos bancarios prácticamente a 0, unas letras del Tesoro y bonos hasta 3 años en negativo -hay que pagar por invertir-, unos fondos tan conservadores como recomendados, que consiguen unas rentabilidades ridículas y un mercado de renta variable por los suelos, como lo demuestra que el Ibex haya perdido más de un 5% en los que va de año, los inversores españoles, en su mayoría conservador, están aburridos y como diría el dicho cheli, más quemado que el palo de un churrero. Sigue leyendo

Política monetaria del BCE: dos caras de una misma moneda

La política ultra-expansiva del BCE y de su presidente Draghi de reactivar la economía de la eurozona y facilitar el cumplimiento de su objetivo de estabilidad de precios, que sitúa su meta en el 2%, está suponiendo un fuerte impulso al consumo de las familias, pero coloca a la banca europea como la gran damnificada, que se las ve y se las desea para conseguir unos mínimos niveles de rentabilidad, lo que ya ha empezado a cobrarse sus primeras víctimas entre las propias entidades financieras y entre los ahorradores, lo que ha sido suficiente motivo para que el presidente del BCE y el ministro de Finanzas de Alemania, Schäuble, hayan intercambiado duras criticas. Sigue leyendo

Consumir o ahorrar: ¿esa es la cuestión?

Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) ponen de relieve que la tasa de ahorro de los hogares e instituciones sin fines de lucro se situó en 2013 en el 10,4% de su renta disponible, igualando el nivel que alcanzó en 2012, el más bajo en trece años, como consecuencia del descenso del gasto en consumo final y de la renta disponible en un 0,7%. Ello ha devuelto a primera línea el viejo debate sobre si es más necesario ahorrar o consumir en un momento en que se vislumbra la definitiva salida de la crisis. Sigue leyendo

El ahorro de las familias europeas marca las diferencias

El Banco Central Europeo en su último boletín económico analiza la evolución del ahorro de las familias de la zona euro y las perspectivas para los próximos trimestres y en donde se comprueba que, durante los últimos trimestres, el patrón de gasto de los hogares europeos ha cambiado de manera notable y que la tasa de ahorro se ha elevado hasta el 15,4% de la renta disponible durante el segundo trimestre de 2009, su nivel más alto durante la última década.
Según las previsiones de renta real que los hogares esperan recibir a lo largo de su vida, la evolución del gasto de las familias de los países miembros de la Eurozona viene determinada por una serie de factores como la renta, la riqueza, el empleo y las cuentas públicas y es ahí donde se ve las grandes variaciones existentes todavía en Europa.
Por lo que respecta a la renta, las fluctuaciones temporales o inesperadas de la esta lleva a los hogares a reajustar su patrón de ahorro. La evolución del precio de los activos financieros y no financieros es otro de los factores y en este caso provoca fluctuaciones en la riqueza, que representan una importante fuente adicional de poder adquisitivo presente y futuro. El empleo y un mayor grado de incertidumbre en torno a la renta futura, provocado por un aumento en la tasa de paro, puede inducir a los hogares a aumentar su proporción de ahorro. Por último, las cuentas públicas y el potencial impacto sobre la renta futura de un deterioro de la situación fiscal de una economía, vía mayor carga impositiva, también puede tener efectos sobre el comportamiento de gasto de los hogares.
El análisis del BCE constata la existencia de notables diferencias entre los países europeos. Así, por un lado, países como Irlanda o España, que han experimentado fuertes expansiones en sus mercados inmobiliarios, un fuerte incremento del endeudamiento de las familias, fuertes correcciones en sus mercados laborales y cambios drásticos en su situación fiscal, han registrado notables crecimientos en sus tasas de ahorro. Por otro lado, países como Alemania han mantenido su patrón de gasto casi inalterado, lo que se puede interpretar, en parte, como un éxito de las políticas activas de empleo y de apoyo al consumo implementadas por el gobierno alemán, un país en el que las familias tenían una posición financiera mucho más sólida que el resto de socios europeos.
Durante los próximos trimestres es de esperar que el contexto de incertidumbre y los continuos ajustes en los mercados de trabajo continúen incentivando el ahorro y que a medida que la recuperación se consolide los hogares reduzcan ligeramente su ahorro.
No obstante, la mejor valoración de los activos tras la corrección de los mercado inmobiliarios y los ajustes “estructurales” en el nivel de endeudamiento de las familias de algunas economías hace difícil prever que el patrón de gasto se vuelva a situar en los niveles pre-crisis.