Con la retirada de Villar Mir continua el relevo generacional en el Ibex

Juan Miguel Villar Mir, I marques de Villar Mir, presidente, fundador y dueño de OHL desde que Obrascón, Huarte y Lain se fusionaran, es el último gran empresario español que ha decidido abandonar su larga, brillante y exitosa carrera empresarial al oficializar ante los accionistas la renuncia a su cargo a punto de cumplir los 85 años y ceder los trastos de la compañía a su hijo Juan Villar Mir de Fuentes.
La alternativa, aunque se produce de forma ordenada, ya que el nuevo presidente ocupa desde hace diez años la vicepresidencia de la sociedad cotizada, tiene lugar en un momento complicado, justo cuando se ha visto obligada a abandonar el Ibex 35 y tras un ejercicio repleto de sobresaltos, en el que la constructora ha tenido que abordar una ampliación de capital de 1.000 millones de euros para reforzar su balance y serias acusaciones de deficiente gestión, tanto en España como en México.
Tras la marcha de Villar Mir el relevo generacional de los presidentes de las grandes compañías españolas, cuyo último abandono fue el del presidente de Telefónica, Cesar Alierta en abril de este año, una vez cumplidos los 71 años, sigue en su ritmo, aunque pese a todo, una docena de presidentes de sociedades del Ibex 35 ya no cumplirán los 65, lo que hace de España uno de los países de la UE más longevos a la hora de estirar el mandato de sus grandes empresarios. Pese a la desaparición de Emilio Botín y el abandono de Alierta y Villar Mir, la media de edad de los principales empresarios españoles sigue siendo superior que la de Francia (56,6 años), Estados Unidos (58,8 años) y Reino Unido (55,8 años).
Aunque la existencia de los chief executive officer (CEO) relativiza mucho la edad de los presidentes ejecutivos de las sociedades cotizadas, lo trascendente está en el hecho de que muchas de estas empresas no tienen resuelto el relevo generacional de sus cúpulas dirigentes, algo que, en su momento, Amancio Ortega (78 años), presidente y dueño de Inditex, sí hizo marcando un hito al ceder su puesto a Pablo Isla (50 años).
En esa línea, grandes compañía del Ibex ya tienen resulto su relevo generacional. Tal es el caso de Repsol o ACS, cuyos presidentes Brufau y Perez de 68 y 70 años, tienen designados a sus respectivos sucesores.
En parecida situación, aunque con sucesores más diluidos se encuentras compañías como Iberdrola (Sánchez Galán, 1950), Abertis (Alemany, 1944) o Red Eléctrica (Folgado Blanco, 1944).
Aunque no existe una relación causa efecto entre el traspaso de poderes del rey Juan Carlos (76) a su hijo Felipe VI (46), lo cierto es que se creó una conciencia de cambios generalizada que afectó también al mundo empresarial, algo que confronta con el hecho de que a una mayor esperanza de vida se corresponde un alargamiento de la vida profesional, como sucede en la vida universitaria en donde los docentes que cumplan una serie de requisitos de méritos y de investigación podrán jubilarse a los 75 años.
Pero mientras se va reduciendo la edad media de los presidentes de empresas cotizadas o se preparan planes de relevo, lo cierto es que hay sociedades que sobresalen en la permanencia y mantenimiento de sus primeros espadas sin que se conozca quiénes serán sus herederos. Es el caso del BBVA (Francisco González, 72); Acerinox (Rafael Miranda, 67); Banco de Sabadell (Josep Oliu, 67); CaixaBank (Isidre Fainé, 73); Gas Natural (Salvador Gabarró, 79) o Técnicas Reunidas (José Lladó, 80).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *