El precio del crudo puede enturbiar la notable corrección del saldo exterior
Tras alcanzar un máximo del 10% del PIB en 2007, el ajuste del déficit exterior de la economía española durante la crisis ha sido notable. El pasado año, el déficit corriente se situó en el 4,5% del PIB, un punto menos que en el año anterior, a pesar de que el saldo comercial no ha contribuido a esta reducción por el aumento de la factura energética.
La evolución del saldo exterior en 2011 dependerá, en gran medida, de los precios del petróleo, único factor que podría limitar la corrección de este desequilibrio de la economía española dado que la recuperación de la demanda mundial y la ganancia de competitividad por la moderación de los costes de la economía española, son factores que seguirán apoyando las exportaciones. Estas se verán acompañados por la mejoría esperada del sector turístico, mientras que el saldo de rentas podría apoyar una moderación del déficit aunque en una cuantía menor dado el aumento de los tipos de interés.
Realizando el análisis a través de la capacidad o necesidad de financiación de los sectores institucionales, una nueva moderación del déficit dependerá de la consecución del objetivo de consolidación fiscal de las administraciones públicas (del -9,2% al -6% del PIB), pues las familias tendrán menor capacidad de financiación y es previsible que las empresas aumenten su necesidad financiera.
Durante 2010, la balanza comercial registró un déficit del 4,4%, una décima más que en el año anterior, incremento que se debe exclusivamente a la balanza energética, cuyo déficit aumentó hasta el 3,3% del PIB (2,6% anterior). Así, el saldo comercial con el resto del mundo, excluyendo el componente energético, volvió a reducirse por cuarto año consecutivo hasta el 1,6% del PIB. El déficit de la balanza comercial real, esto es, descontando la variación de los precios, se ha reducido en 2010 hasta el 5,5% del PIB desde el 5,9% del año anterior y el 9,6% de 2007.
La balanza de servicios registró un superávit similar al del año anterior con el saldo turístico en el conjunto del año en el mismo nivel que el año pasado (2,5% del PIB) y por debajo de los registros anteriores a la crisis (3,5% de media), si bien con una tendencia de recuperación a lo largo del año. Ha sido la balanza de rentas la que ha tenido un mayor ajuste en 2010, consecuencia tanto del descenso de los pagos al exterior como del aumento de los ingresos.
La financiación de este déficit se ha realizado fundamentalmente a través de los mecanismos habituales de mercado -inversiones directas, en cartera, etc…- y, si bien la dependencia de la financiación del BCE ha sido algo mayor que en 2009 (fundamentalmente en los meses centrales del año, durante la crisis griega), está lejos de los máximos alcanzados en 2007 y 2008.


[...] Es urgente que empecemos a tomar medidas para cambiar el modelo energético. Tal vez en tiempos de bonanza económica era un capricho ecologista, pero empieza a ser necesario para subsistir. No sólo individualmente, también para los que van a perder el poder, de la mano de una deuda difícil de controlar, cuando la dependencia energética exterior marca el ritmo de la economía. [...]